Dermatitis atópica

<< Volver atrás
La dermatitis atópica es un tipo de eccema bastante persistente que se da en las personas que tienen una piel sensible y fácilmente irritable.

Este eccema es más frecuente en las familias en las que hay alergias como por ejemplo, rinitis primaveral o asma bronquial. Es una enfermedad relativamente común ya que afecta a un 10% de los niños y a un 3% de las personas adultas. La dermatitis atópica puede presentarse a cualquier edad, aunque es más frecuente en la infancia y en la adolescencia.

La gran mayoría de los pacientes mejoran espontáneamente a partir de los 6 ó 7 años de edad. Sin embargo, en ocasiones puede persistir hasta los 25 años y, excepcionalmente, algunas personas pueden padecer dermatitis atópica durante toda la vida.

Este eccema puede localizarse en cualquier parte del cuerpo, aunque normalmente se localiza en las flexuras de los brazos y de las rodillas; en los niños más pequeños suele afectar también a la cara. La dermatitis atópica presenta un prurito (picor) de la piel, que suele ser más intenso por la noche. En este eccema, la piel está enrojecida y con escamas, además, es áspera al tacto y está como indurada. En ocasiones pueden haber zonas de piel de color blanquecino (después de una inflamación de la piel puede haber una disminución transitoria de melanina) estas zonas pueden tardar en recuperar el color normal de la piel unos meses (no hay que aplicar en ellas cremas tratantes), las cremas tratantes se deben aplicar únicamente en las zonas rojas de eccema.

La dermatitis atópica es debida a un defecto congénito de la piel por lo que no tiene curación definitiva, sin embargo, puede controlarse con un tratamiento adecuado. En algunos casos el eccema puede estar agravado por una alergia a algunas sustancias que se encuentran en el medio ambiente o bien empeorar por algunos alimentos, por lo que en ocasiones está indicado realizar un estudio alergológico.

Hay una serie de factores que pueden agravar este eccema, por lo que los siguientes consejos pueden ser útiles para controlar esta dermatitis.

- Para mantener la piel hidratada y prevenir que se seque, tras la ducha hay que aplicar lociones hidratantes. Los jabones irritan y resecan la piel, hay que emplear jabones suaves. Debe utilizarse poco jabón (el uso de un dosificador es muy aconsejable) y aplicarlo preferentemente en las axilas, las ingles y en los pies, evitando aplicarlo en el resto del cuerpo, donde puede utilizarse algún día a la semana.. El baño o la ducha diarios no son perjudiciales. El agua muy caliente reseca la piel.

- En las zonas de eccema hay que aplicar primero el corticoide tópico, luego puede aplicarse la loción hidratante. Si la piel está muy seca es conveniente bañarse 2 ó 3 veces a la semana con aceites de baño o con sobres de avena. Los baños de aceite hacen que la bañera resbale, por lo que debe tener precaución. Tras remitir el eccema la piel puede quedar de color mas blanco, en estas zonas blancas con piel lisa y sin escamas no hay que aplicar el tratamiento.

- Deben evitarse los cambios bruscos de temperatura, así como los ejercicios violentos que producen una sudoración excesiva, ya que las personas atópicas regulan mal la temperatura corporal. En invierno la temperatura en el dormitorio no debe ser muy alta y en verano puede ser beneficioso un aparato de aire acondicionado.

- No debe abrigarse en exceso ni vestir ropa ceñida al cuerpo. Evite las ropas de textura áspera, como la lana o los tejidos sintéticos y utilice tejidos de algodón, hilo o pana. La ropa y las sábanas nuevas deben lavarse antes de ser usadas.

- Con el fin de evitar las lesiones de rascado y, por consiguiente, el empeoramiento del eccema y la posibilidad de que se infecte, es necesario cortar las uñas al máximo o si fuera necesario dormir con manoplas de algodón.

- Unos insectos microscópicos llamados ácaros que se encuentran en el polvo empeoran este eccema, por lo que es importante que no exista en la habitación polvo ni muchos objetos que capten polvo como alfombras, moquetas, muñecos de peluche etc. Si el eccema es muy rebelde limpie el polvo de la casa con un aspirador, asimismo las cortinas y las paredes de la habitación deben limpiarse cada 2 ó 3 semanas.

- Si la calefacción está muy fuerte es conveniente tener un humidificador de aire en la habitación; esto se puede suplir abriendo el grifo de la ducha caliente durante 10 minutos.

- En algunos casos puede ser aconsejable no tener animales domésticos que desprenden pelo, como los perros y los gatos.

Estos consejos se deben aplicar con flexibilidad, en función de la afectación y de la persistencia del eccema de cada persona.

Puede obtener más información en la página de Dermatitis atópica del Dr. Victor Alegre (Valencia)

Fotos clínicas

1-Dermatitis atopica

Dermatitis atópica en la cara

2-Dermatitis atopica infantil

Dermatitis atópica infantil

3-dermatitis atopica en adulto

Dermatitis atópica del adulto

4-DA en las flexuras

Dermatitis atópica en las flexuras

5-Hipopigmentacion en la da

Hipopigmentación en la Dermatitis atópica